Criterios para elegir una perla de agua dulce
Para elegir perlas de agua dulce adecuadas para su creación, deben tenerse en cuenta varios criterios: la forma (redonda, botón, barroca), el lustre (brillo y reflexión de la luz), la superficie (más o menos lisa), el color, el tamaño y la calidad del nácar.
La elección depende del tipo de joya (creación única de alta joyería o bisutería) y de su forma. La calidad dependerá del presupuesto y del nivel (profesional o aficionado) para obtener acabados cuidados y gemas brillantes.
El tamaño
En nuestra gama de perlas cultivadas de agua dulce, el tamaño varía de 4 mm a 10 mm. Este influye tanto en el aspecto final de la creación como en el precio. Opte por tamaños pequeños para pendientes discretos, perlas medianas para un collar clásico o tamaños grandes para un anillo o una pieza más llamativa.
La forma
Las perlas de agua dulce pueden presentar diferentes formas: redondas, semiredondas, barrocas, tipo botón, en forma de pera, etc. La perla redonda es la referencia en términos de calidad y valor, especialmente fácil de trabajar en collares. Las formas barrocas o de gota son muy apreciadas por su estilo actual y moderno (para piezas más voluminosas o pendientes colgantes, por ejemplo).
El color
Disponibles en blanco, crema, rosado, lavanda o negro (a menudo tratado), las perlas pueden ser naturales o teñidas. Para elegirlas, es importante tener en cuenta el metal de la joya. Las perlas blancas, crema o rosadas combinan fácilmente con el oro amarillo para joyas de tonos cálidos. Los tonos lavanda, grises u oscuros se combinan bien con la plata o el oro blanco para un resultado más contrastado.
Las perlas de agua dulce están disponibles por unidad para creaciones a medida o en hilos para producciones más regulares.
Perla de río: ¿qué precio para qué uso?
La calidad, el tamaño y la forma influyen directamente en el precio de las perlas. Pueden comprarse por unidad, especialmente para reparaciones o creaciones personalizadas, o en hilos y lotes para producciones más importantes, con un coste más ventajoso.
Las perlas de agua dulce de gama básica (calidad A a AB) siguen siendo muy accesibles, mientras que las calidades superiores (AA a AAA), más regulares y brillantes, son naturalmente más costosas.
A modo orientativo, un hilo de perlas de agua dulce de calidad estándar suele situarse en una franja que va desde unas veinte hasta varias decenas de euros, según el tamaño, la regularidad y la calidad del nácar.
Para un uso profesional, se recomienda optar por lotes homogéneos (AA a AAA) para garantizar una mejor regularidad en las creaciones. Para manualidades creativas o pruebas, las calidades intermedias permiten trabajar con mayor libertad y a menor coste.
La experiencia de Cookson-CLAL
En Cookson-CLAL, le ofrecemos perlas de agua dulce de calidad: brillo del nácar, regularidad del calibre y variedad de formas y tamaños. Ideales tanto para joyeros profesionales como aficionados, para creaciones únicas o reparaciones de joyas.